2,5 millones de españoles aplazaran el pago de sus vacaciones

 Llega el verano y todos queremos disfrutar de un merecido veraneo. Así las cifras de turismo arrojan que este verano, el 58 por ciento de los españoles (26,9 millones) saldrá de vacaciones, con un gasto medio de 1.651 euros  por persona (235 euros menos que el año 2016).

Pero aunque este año está destacando el mercado por agresivas ofertas y ya se denomina "el año de los apaños" al despuntar los viajes a casa de conocidos, apartamentos familiares o residencias low cost. Tal es la situación generalizada que 2,5 millones de personas recurrirán a un producto de financiación para poder hacer frente al gasto vacacional. 

En concreto, las agencias estiman que el 42% de los que se van de veraneo pagarán con tarjeta de crédito sus días de descanso y, de ellos, un 22,39 % aplazará sus gastos u optarán por recursos económicos como los crecientes minicréditos, elemento que se utilizará de forma desigual dependiendo de las comunidades que pulsemos. 

Cataluña, Andalucía y Madrid, las que más se financiarán

 

Las comunidades autónomas en las que más familiar recurrirán a la financiación para hacer frente al gasto de las vacaciones de verano son Andalucía (458.764 personas, el 18,1 por ciento de las que pagarán a plazos), seguida de Cataluña (404.276; el 16 por ciento), Comunidad de Madrid (351.379; 13,9 por ciento) y Comunidad Valenciana (269.112; el 10,6 por ciento). 

Por contra se situarán Melilla (4.608 personas; el 0,2 por ciento), Ceuta (4.624; el 0,2 por ciento), La Rioja (17.052; 0,7 por ciento) y Cantabria (31.731; 1,3 por ciento). 

Cambio en la tendencia vacacional española

 

En el verano 2016, un 49% de los españoles (18,6 millones) salieron de vacaciones, consolidando de esta forma un cambio en el estilo vacacional de los españoles durante la crisis, que hasta ahora preferían optar por pequeños desplazamientos de pocos días y renunciar a irse de vacaciones prolongadas, pero a cambio tomarse algo con sus amigos de forma frecuente, salir de fiesta en su localidad o fiestas cercanas, más comidas en grupo... lo que resultaba en ocio todos los días e impulsaba pequeño ahorro a fin de mes. 

La nueva tendencia cierra el ocio diario para agruparlo en un periodo vacacional concreto, lo que eleva el gasto e invita a utilizar recursos financieros para financiar las vacaciones.